Tu Poder Personal es tu fuerza vital, la seguridad en ti mismo, la energía que te nutre de capacidad de ser quien eres, que te da la fuerza de expresar tu autenticidad y crear tu propia vida. 


  

Si reconoces los síntomas es que lo estás perdiendo.
Olvidamos quienes somos en cada renuncia a decir lo que pensamos, lo que sentimos, o lo que deseamos sinceramente.
Y en cada silencio, cada falsedad, cada renuncia concreta, desconectamos de nuestra propia naturaleza, de nuestro Ser.

Creemos y decidimos que es mejor, más fácil o más prudente relegar al olvido nuestros sentimientos, ilusiones, pensamientos y sueños en lugar de escucharlos.

Acumulamos recuerdos de tristeza y dolor durante toda la vida sin resolverlos. Acumulamos miedos infantiles, heridas de abandono, recuerdos de dolor, pensamientos limitantes, que permanecerán en nosotros arraigados en nuestro interior y en nuestro subconsciente a pesar de nuestro esfuerzo de ignorarlos.
Estamos completamente desenfocados.
Atendemos la demanda de una gran cantidad de personas que nos dicen cómo debemos dirigir nuestra vida, qué debemos hacer, cómo demos pensar, sentir, trabajar, vestir, comer, etc.
De este modo dejamos en manos de los demás y de nuestro ego la dirección de nuestra vida.
Tememos encontrar algo dentro de nosotros que no aprueban los demás.
Tenemos miedo a la contradicción interna  y a la desaprobación externa.
Y este miedo nos hace renunciar a muchas cosas que  elegiríamos distinto: callamos y cambiamos decisiones, opiniones, pensamientos. Renunciamos a momentos, a personas, y a decisiones de vida. Algunas pequeñas, y algunas de ellas muy grandes.
Convertimos a todo el mundo en nuestro juez, les damos el poder de conducir nuestra vida a través de la necesidad de aprobación.
Éste modo de vivir y estar hacia fuera permanentemente, de renunciar a nosotros mismos, sin escuchar qué nos sucede, qué soñamos, qué opinamos…nos debilita.

3 comentarios
  1. Clara Gregorio
    Clara Gregorio Dice:

    No puedes esperar que nadie te quiera si no lo haces tú primero. Perdonarse está bien, permitirse no ser perfecto. Elamor empiezapor uno mismo, el perdón también. Así estarás preparado para amar y que te amen. Esa es la única fuerza que puede cambiar este mundo, esa debería ser la gran revolución.

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