1.- Dolores y malestares físicos, sobre todo de hombros, cuello y espalda.
2.- Sentimientos de profunda tristeza, sin razón aparente.
3.- Llorar sin razón alguna.
4.- Cambios repentinos de trabajo o profesión.
5.- Apartarse de las relaciones familiares.
6.- Patrones de sueño desacostumbrados.
7.- Sueños intensos.
8.- Desorientación física.
9.- Incremento de la autoconversación.
10.-Sentimientos de soledad.
11.- Pérdida de entusiasmo.
12.- Un profundo miedo de regresar a casa.

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