¿No te has sentido alguna vez así? Desbordado por un problema, una situación, atrapado, sin saber que decisión tomar, muerto de miedo, con ganas de huir, dónde llegas a creer que la única solución es desaparecer de este mundo….

Y de repente, un día te despiertas, abres los ojos, tocas suavemente las sábanas, miras la luz del sol entrando por la ventana, abres tus sentidos, te paras a observar cada pequeña cosa, cada detalle, a escuchar un murmullo o tan solo el silencio, hueles el café, el gel. Sientes el agua deslizarse por tu cuerpo en la ducha, el zumo en tu boca…. sabes que estás vivo, que sigues vivo, que a pesar de todo lo que te abruma, la vida está llena de mil cosas hermosas de las que no puedes renunciar y si te duele la pena, la derrota, es porque estás vivo, porque sientes y es parte del precio de la vida por todo lo demás que te da.

Tienes miedo, estás asustado. Sales a la calle y quieres correr, a dónde, no lo sabes, quieres escapar de ti mismo, de tu vida y eso no se puede, pero sigues corriendo hacia el horizonte, como si allí estuviese la respuesta, la salvación, como si se pudiera llegar alguna vez al horizonte…Y de repente, sientes paz, ya no hay miedo. Te das cuenta de que has perdido todo o casi todo, o algo que sentías que era vital, pero que sigues vivo y que el que lo ha perdido todo ya no puede perder más, sólo ganar, que todo lo que venga será bueno. Y empiezas a valorar esas cosas pequeñas en las que antes ni te fijabas, un pajarillo bebiendo en una fuente, un rayo de sol, una nube, una mancha en el suelo que te parece un dibujo o una cara, una canción, el sonido de la risa de los niños, la expresión de la cara de un anciano que sabe que ya lo hizo todo, que está en paz… De repente has renacido, has vencido al miedo, quieres vivir, darte la oportunidad de volver a ser feliz

Por eso todo lo que nos pasa en la vida tiene su razón de ser, te está permitiendo eliminar lo que te hace daño, lo que te esclaviza y comiences de nuevo a vivir, pero ahora libre.

«Que los suicidas salten por las ventanas, y justo cuando lo hagan, descubran que tienen alas».

Si quieres acudir alconsultorio, pídeme cita llamando al 609037738

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *