Mi consejo es que te largues, a otro corazón, a otro lugar, a otros labios, a otro país, a otra casa, a otro trabajo. Que te largues y que te largues lejos. De lo que te hace sufrir, de lo que huele a viejo, de lo que ya no usas, de lo que no te aúlla dentro como mil bocas de lobo en mitad de la noche. ¡Que te vayas! De lo que sobra, de lo que no te empuja hacia delante, de lo que no brilla, de lo que es rancio y tiene un sabor amargo, como el portazo que se le da a un círculo que se cierra o la despedida que se cuela entre los dedos cuando ya no puede avivarse lo que está muerto. Que te empeñas en quedarte donde ya no te quieren, por el «tal vez», el «ojalá», el «y si mañana», lloriqueando en los rincones los corazones. Escupiendo y esculpiendo láagrimas y haciendo obras maestras con un dolor que ya no te pertenece. Porque sí, y porque nos vamos a engañar a estas alturas, que nos faltan pelotas y nos sobran motivos para largarnos. De aquí, de allí, del «ya veremos», del «quizás más adelante». Que no nos alejamos porque no, (nos) queremos, y porque estamos hechos de piedra en lugar de precipicio. Impregnados en silencios, en condescendencia nuestra y ajena, de conformismo y de pasado. Y las risas y el movimiento y la vibración para el de al lado, que a nosotros nos pesa demasiado eso de decidir empezar la vida. Porque no vaya a ser que me dé un guantazo y entonces la liemos. Que te repito: Que te compres el billete, que dejes el frío y que vivas. Que te alejes de la sombra de tu sombra. De la opinión de la masa, de las preguntas intrusas, del silencio dilatado, del veneno y los estómagos vacíos. Que busques y encuentres. Que no te vacíes y que si saltas lo hagas sabiendo que puedes estamparte. Porque si te quedas, si finalmente decides que no te largas y te quedas, porque estás inmóvil, esperando sin conciencia y sin supervivencia, arrastrado y exhausto, quejándote de lo que ya no te gusta, entonces te mueres y de ahí no sales. Y si de ahí no sales, te lo prometo, entonces te lo pierdes.
2 comentarios
  1. Reloj de arena
    Reloj de arena Dice:

    QUE TE QUEDES !

    Atiende a los Sofistas, al poeta q habla que todo depende del color del cristal con que se mire, deja las modas, se valiente … lucha por lo que quieres y por lo que te quiere.

    Pese a mi comentario, una vez mas estoy deacuerdo 100%, solo no caigamos en la trampa de las ideas cinceladas y preconcebidas.

    QUE TE QUEDES!

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  2. Clara Gregorio
    Clara Gregorio Dice:

    No se puede uno quedar donde no hay nada que recoger, donde es infértil. Lo que eté en tu mano tienes que pelearlo, siempre, pero si no depende sólo de ti y no hay respuesta, es mejor abandonar ese camino y buscar más opciones. No se puede ser Penélope eternamente. Es cuando hay que renovar las ilusiones o lo que te empuje a seguir hacia delante, pero nunca quieto, esperando lo que no va a ocurrir.
    Un abrazo

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